Consiste en agrupar todas sus deudas (hipoteca, préstamo personal, tarjeta de crédito, etc...) en una única cuota, ésta última con garantía hipotecaria, consiguiendo de este modo afrontar más cómodamente sus pagos. Sus diferentes préstamos y deudas a corto plazo se convertirán así en un único préstamo a largo plazo.

Podrá reducir considerablemente su cuota mensual, obtendrá un interés más bajo e incluso podrá obtener la liquidez puntual que tanto precisa en estos momentos. Podrá refinanciarlo todo hasta un plazo de 40 años (siempre y cuando Ud. no sea mayor de 40 años) y pagará un interés global más bajo que el actual, ya que los tipos de interés a largo plazo son siempre más reducidos que los de préstamos a corto plazo (créditos al consumo). Hay muchas modalidades diferentes; tendremos que analizar su caso para determinar cuál de todas ellas es la más idónea para Ud. Sin compromiso alguno.

Precisará tener una vivienda en propiedad e ingresos justificados. Normalmente las entidades financieras aceptan este tipo de producto hipotecario en base a unos máximos generales del 40% de endeudamiento y un 80% sobre el valor de tasación actual de su propiedad. Si cree que puede cumplir estos requisitos, no espere más. Llámenos sin compromiso. Reunifique sus deudas y empiece a vivir más tranquilo.